Saca tiempo para ir de paseo y hacer algo que te guste. No lleves otra compañía que los ángeles. Aprovecha tu paseo para comportarte como un ángel: sonríe, ayuda a los demás y haz observaciones acerca de todo lo positivo que encuentres según vaya pasando el día.
Sonreír es una manera de abrirse a las cosas buenas y repeler lo malo. Cuando sonríes, no solo te relajas sino que atraes la energía angelical hacia ti. Es tu contraseña secreta para rodearte de ángeles. Además, si sonríes, notarás que las arrugas de la cara se relajan o desaparecen. Cuando los músculos de la cara sonríen, los músculos que muestran enojo no pueden trabajar y las líneas que forman en la piel desaparecen. Crea un hábito de sonreír cuando hables por teléfono, trabajes o hagas ejercicio. Los ángeles acudirán a ti para iluminar todas tus horas sonrientes.
Ayudar a los demás a veces da un poco de miedo al rechazo, pero lo importante no es solo llevar a cabo una acción física sino estar disponible para hacer el bien. Aprovecha cualquier oportunidad para mejorar el día de otra persona: ofrécele tu sonrisa, un comentario amable o un saludo espontáneo. Aunque le veas cara de sorpresa, si lo que dices o haces es bueno, se quedará con la persona y endulzará su día.
Observar lo positivo te da una mejor perspectiva de la realidad. Camina un poco y observa la belleza que te rodea. Si vives en un lugar donde hayan problemas, intenta reconocer las cosas buenas y positivas del lugar. Si ves algo malo, en vez de ponerte triste e impresionarte, bendícelo y desea que mejore. Mientras caminas, los ángeles enviarán su energía de amor hacia todo lo que tú reconozcas con tus ojos, tu mente y tu corazón.
Tal vez no te sea posible ver a los ángeles a tu alrededor, pero podrás identificar sus mensajes. Tu día de ángeles no solo llenará tu alma de paz y dulzura, sino que mejorará el mundo físico que te rodea por medio de tus bendiciones angelicales. Aunque solo cuentes con unas horas, practica tener un día de ángeles y bendice tu mundo para tu beneficio y el de todos los que habitan en él. Con un solo paseo puedes crear una visión más vibrante de tu realidad que te alimentará el alma y te conectará más con la energía angelical.

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